Las visitas a casa de los suegros serán más frecuentes. Han llegado a una edad en la que sus fuerzas, su coordinación y sus hábitos han cambiado y su salud se deteriora cada día que pasa.

Noviembre 5, 2021.

De por qué fue necesario ir a visitar a los suegros

Eran las 3:00 PM cuando salimos rumbo a Reynosa. Los continuos desmayos y mareos de mi suegra y los recientes malestares de mi siegro nos tienen un poco preocupados. Aunque aún presumen de valerse por si mismos, cada vez su semblante nos avisa que debemos estar alertas.

Mi suegra fué intervenida hace un año y terminó con marcapasos. Ahora está estable, pero a veces se marea, no sabíamos por que. Por otro lado, mi suegro trae dos malestares: uno, que ya no obra tan facilmente como antes; el otro, que sufre de hemorroides. Para salucionar el primero, ha optado por purgarse y tomar el Metamucil, un compuesto de fibra que sabemos es muy efectivo. Pero el no irá a ver a un médico porque -como dice-, no saben nada.

Mi suegra vino a Monterrey hace un mes para su revisión de rutina con el cardiólogo. Aprovechó para contarle de sus mareos. El cardiólogo revisó los datos registrados por el marcapasos y, al no encontrar razon evidente para su malestar, le interrogó. La tía Irene y yo estábamos alli. Yo también tenía mi cita de rutina.

—Cuénteme cómo es un día normal para usted.

Mi suegra empezó a describir su rutina con detealle. Cuando el médico se dio cuenta de las raciones de alimento y el espacio entre ellos, paró y dijo

—Cómo no se va a sentir mal, si casi no come…Ud. debe comer más y más seguido.

Le recomendó llevar una dieta de cinco frecuencias con raciones más pequeñas. Allí nos enteramos que mi suegro llevaba la misma dieta con la soa adición del «soyate» -como dice mi suegra-, whiskey, tequila o cerveza, que no le faltan en su dieta diaria.

Con un poco de desconfianza de que ambos estuvieran comiendo mejor y que solo nos estaban jugando el dedo en la boca, le pedí a Nora que les cayeramos de sorpresa ese fin de semana. Yo tenía que estar seguro de que se estaban alimentando bien.

La sorpresa

Ya sabía yo que a Nora se le haría muy difícil guardar un secreto. No pudo. Le contó a su hermana Monica nuestro plan y ella ya nos esperaba afuera de la casa de mis suegro ese día. Llegamos a eso de las 7:00 PM. Aún no se implementaba el horario de invierno y por lo tanto, había luz de sol todavía.

Entramos a la casa, Monica primero y nosostros detrás. Habíamos dejado el auto en la calle. Me escondí detras del muro de la entrada mientras Monica tocaba a la puerta. Un rato después, mi suegra abrió la puerta. Saludó a su hija y me le aparecí después.

Su sorpresa fue tanta que sus lágrimas empezaron a brotar. Ya habían pasado casi dos años desde la última vez que la visitamos en su casa.

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