Escaparé hoy de esta prisión y correré hacia el sol
Escaparé hoy de esta prisión lo haré hoy mismo
Y con un reggae en mi corazón yo venceré el temor
Y con un reggae en mi corazón cruzaré ríos
(Resistencia Suburbana. Cosas que nadie Oia. 2006)
Han sido tantos los fines de semana indiferentes, inactivos, desanimados, cautivos.
Antes, me fascinaba salir temprano a trabajar mis sábados al club de Robótica. El fin de semana se me hacía corto pero, la convivencia con los chicos me dejaba muchas satisfacciones.
Antes, disfrutaba mi club TOASTMASTERS. Anhelaba escribir mi discurso y el momento para presentarlo ante el público de mi club.
Antes, me desvivía por mantener mi casa en buen estado y presentable.
Antes, cantaba mientras conducía al pasear con mis hijos.
Antes, me mantenía en forma e iba regularmente al gimnasio.
Antes, los fines de semana me reunía con mis vecinos a charlar y a reír, mientras asábamos carne.
Antes, íbamos en familia regularmente a misa.
Antes, mi día de trabajo empezaba a las 8:00 am y terminaba cuando yo decidía que era suficiente.
Hoy, me siento como en una prisión.
Robótica
Ya no me entusiasma la idea de trabajar con niños. Pero me disgusta ver que, quienes se quedaron a cargo de su enseñanza, no los ayudan a desempeñarse a buen nivel. En el pasado concurso de robótica quede aún más decepcionado.
Club Toastmaters
Cuando regrese a mi club TM después de mi ausencia a causa del MBA, lo hice porque tenía en mi mente alcanzar mi distinción como DTM. Ahora, me doy cuenta de que los TM, en su gran mayoría, vivimos en un mundo prestado, irreal y ajeno; los TM anhelamos ser oradores profesionales pero, cuando llegamos a serlo según los estándares de la organización, podemos compararnos con los verdaderos profesionales y ver que estamos a otro nivel. Muchos DTM simplemente han sido galardonados antes de tiempo.
Mi Hogar
El estado que hoy presenta mi casa es deprimente. Y refleja exactamente lo que sucede ahí adentro con el padre y la madre: ambos deprimidos. El, porque es el último en enterarse de los asuntos de familia. Sus hijos, ya en edad adulta, hacen sus planes y se van. No tiene el apoyo ni la ayuda de sus hijos para labores manuales. Su mayor frustración es no coincidir con su esposa en cómo decorar, ampliar, renovar su propia casa. Ella, porque se siente poco amada; ya no hay platica frecuente, mucho menos sexo. Ella nunca pudo tampoco aceptar las responsabilidades de ser esposa y madre, y las realiza con desánimo, con dificultad. A veces piensa que estaría mejor sola, pero el divorcio no es una opción para ella.
Afuera, nuestra imagen como familia no corresponde a lo que la gente expresa. Que somos el matrimonio ideal y demás. Sin embargo, entre más lejos ellos de nosotros, mejor. Casi hemos aceptado la disfuncionalidad y hacemos mofa de ello entre nosotros: le hemos nombrado Los Wilkerson a nuestro grupo de whatsup, haciendo alusión a la familia disfuncional de la televisión en el programa Malcom in the Middle. Ir a misa en familia ya no es factible. Al crecer mis hijos y verse obligados a confesar sus pecados a un sacerdote, simplemente los alejó de la iglesia.
Convivencia
Así como perdí el ánimo por otras cosas, también lo perdí por integrarme con mis vecinos. Aunque sé que para ser feliz la vida tiene que llevarse con simpleza, yo vivo preocupado por lo que me faltara mañana. Mis vecinos quizá tengan un secreto pero yo no disfruto una charla cuando sé que me estoy gastando el dinero de mañana. Además, no soporto verlos tratando de arreglar los problemas del mundo y dando su opinión sobre lo que no saben.
Arrastrar la dura cadena
Firmé contrato por tres años, ya llevo ocho arrastrando la dura cadena. Me llegó la oportunidad en el momento adecuado. Me gusta, no he crecido; pero, tengo la seguridad de un ingreso fijo y acumulo para el beneficio de una pensión. No obstante, desde mi ingreso a la fecha, mi poder adquisitivo se ha reducido un 20% y, al paso que vamos, mi pensión tampoco servirá para mucho.
Me he refugiado en la lectura de mis libros; decía Henry Ford que «La lectura de los libros es un escape de la realidad «, escribo mis memorias; pero también, planeo el futuro de mi esposa y mío para cuando estemos solos.
Creo que ya es tiempo de retirarme y hacerme novio de mis esposa, por segunda vez.





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