Nestor me contaba de lo entusiasmado que él y su grupo de tres integrantes estaban con sus participaciones en los programas educativos de las empresas; una actividad fuera de su trabajo habitual que les deja satisfacciones que involucran sus economías personales. Yo ya camine por ahí, hace muchos años.
La platica me llevó a preguntarme qué es lo que haré en los próximos años de dmi vida. Dentro de mi, pareciera que, tener un trabajo fijo y un buen sueldo, no es suficiente; que un pasatiempo -del tipo de mis amigos- es necesario para que mis días sean completos.
Justo ahora, que mis actividades solo se limitan a mi empleo de 8:00 AM a 5:00 PM, mi club TOASTMASTER los miércoles de 7:00 a 8:30 PM, me quedan las tardes de los demás días y las mañanas del fin de semana que me tienen como león enjaulado.
He pensado realizar actividades con mi esposa para reencontrarnos pero, es fan difícil coincidir en nuestros motivadores.
He dejado de realizar otras actividades porque me di cuenta que ella se deprimía cuando se quedaba sola en casa (aunque, a veces, ni cuenta se daba que había salido): caminar en Chipinque, subir el cerro de la Silla, etc. Ya en encontraré algo.
«Cuál es tu sueño?» Pregunta Nestor.
Oh, sí tengo un sueño. Sé que lo deseo con todo el corazón – le dije – y es mi tienda. Una actividad que te ocupe temprano y en donde puedas dar satisfacción a la gente que busca algo específico. Que puedas enseñar o enriquecer los conocimientos que los clientes tengan sobre un producto.
Mis opciones:
Un lugar en el que tanto adultos como niños anhelen estar: mi tienda LEGO.
Una distribuidora que provea consumibles especializados a la industria.
Puedo ser conferencista internacional. De esa forma, mi esposa y yo viajaríamos por el mundo.
La cuestión es: que va primero.




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